Ir al contenido principal

Paraíso

 Aparcó el coche en un sitio oscurecido por la sombra de un gran árbol. El tronco del mismo era imponente, de amplio diámetro y la única evidencia de su vulnerabilidad era un pequeño corazón grabado con un “A y A” dentro, inscrito en la parte que daba al parque.

Del lado opuesto adonde se encontraba el automóvil, rodeando la enorme planta, se abría un vasto campo, irisado, florido en todos los colores del espectro luminoso. Las alegres flores se mecían con suavidad ante la tierna caricia de la brisa, al tiempo que el sol anunciaba su pronta desaparición en el horizonte.

Al atravesar la zona pintada de arcoíris, un sinfín de diminutas luces se elevaron de la tierra centelleantes, una miríada de luciérnagas salían a su encuentro. Siguió alejándose mucho más allá del estacionamiento hasta que la combinación de colores cesaba para dar paso a un peñasco.

En la cima de éste fue que se sentó a ver como el astro se despedía lentamente, propiciando una mágica escena al bañar de tenue coral mezclado con oro las costas de la playa de abajo. Las ondulaciones del mar lanzaban a su vez innumerables destellos, como pequeñas estrellas, creando un efecto hipnotizador.

Al poco tiempo, todo quedó sumido en una débil penumbra, el panorama iluminado escasamente por el brillo de las constelaciones y la pálida luna creciente.

Era un lugar realmente maravilloso, le quitaba el aliento y lo hacía sentir casi en el paraíso. Sin embargo, apenas era una burda imitación del sitio que fue aquel día en que su esposa había aceptado casarse con él. Jamás habría un lugar como el de esa ocasión y estaba en paz con eso. Así recordaba uno de los mejores días de su vida, con una lágrima de felicidad bajando por su rostro.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Siempre Juntos

     El amor que profesaba por su profesión no era equiparable casi a nada, la única excepción era el que sentía por su esposa. Ella era una dama exquisita, sin igual en todo sentido, y por lo tanto, vorazmente codiciada por todo hombre que cruzara su camino. Su intelecto no alcanzaba a comprender por qué una mujer así estaría con alguien como él, que sólo destacaba entre los demás por su talento y renombre en su área de trabajo. Por tal motivo, lo relativo a su amada era su mayor preocupación desde hace mucho tiempo.      Él era una eminencia en lo tocante a su empleo. Había trabajado con dictadores, generales, revolucionarios, presidentes, grandes pensadores, mandatarios, actrices famosas, en fin, personas excepcionales de todo tipo. El miedo, finalmente, lo había impulsado a incluir en esa lista a su esposa. De esta forma, — concluyó — se aseguraba que estarían juntos por siempre, no podría abandonarlo por ningún otro después. Porque la verdad sea d...

Robo

            Los tres estaban juntos desde que tenía memoria. Habían crecido en las calles, criados por la oportunidad y la audacia, moldeados por la imperiosa necesidad de alimentos y otros menesteres básicos. Todo lo que el mundo tuviera para ofrecer era de ellos para que lo tomaran, o eso creía él.           Con los años vinieron preocupaciones más allá de la mera supervivencia, como los asuntos que competen al corazón. El suyo, robado por la muchacha con la que había pasado todo este tiempo. Pensaba en como podría obtener el de ella a su vez.             Un día como cualquier otro, volvía a la guarida de hacer una ronda nocturna, cargado con los botines de sus pulcros hurtos, cuando los encontró besándose. Aprovechó que la atención de sus amigos estaba puesta al servicio de la pasión para aproximarse furtivo, y ni bien estuvo al alcance, clavó su puñal en la espalda de quien había ...

Nuevos Visitantes

Estimados lectores, en este blog van a poder explorar todo lo que haya salido de mi cabeza, en esta diversidad verán microrrelatos de menos de 200 palabras, cuentos cortos y capítulos de novelas. El contenido se irá actualizando y ampliando. Pero tranqui, el caos está organizado en la sección de etiquetas que tienen a su disposición al apretar las tres líneas horizontales del ángulo superior derecho. Finalizada esta breve introducción, ¡los animo a leer!